Silaje de maíz y sorgo

img_20160117_132703565Para ser un ganadero eficiente, es necesario producir pasturas y verdeos con la mayor cantidad de MATERIA SECA DIGESTIBLE por ha, seleccionar un sistema de pastoreo que asegure la mayor eficiencia en el aprovechamiento en calidad y cantidad del forraje logrado, y confeccionar reservas forrajeras de alta calidad y bajo costo, cortados en el momento adecuado para posibilitar su conservación con la menor pérdida de su valor nutritivo: de esta forma podremos ajustar la alimentación en cantidad y calidad, logrando dietas balanceadas desde el punto de vista energético y proteico. El silo (picado fino) de maíz o sorgo granífero juega un importante papel en este planteo, por aportar elevados volúmenes de materia seca/ha (MS/ha) en un solo corte, con alto contenido energético, altamente palatable, de cosecha rápida y bajo porcentaje de pérdidas, con un reducido costo por kg de materia seca digestible, formando parte de la dieta durante gran parte del año, permitiendo aumentar la carga y/o mejorar las producciones individuales. Posee ventajas adicionales, como es aprovechar la planta completa (se corta a 10 cm del piso), ofrece plasticidad para la elección del momento de corte (10 días), desocupa rápidamente el lote (se pica a los 4 meses de sembrado el maíz), no necesita estructuras caras de almacenaje, no se corren riesgos de incendio durante su almacenaje. Desde el punto de vista nutricional, disminuye en forma importante el meteorismo en el pastoreo de leguminosas, es un excelente balanceador de los pastoreos otoño- invernales (caracterizados por su déficit energético, exceso de NNP (nitrógeno no proteico), y alto porcentaje de agua), aportando energía y disminuyendo la excesiva tasa de pasaje del alimento en el tracto intestinal en esa época del año e incrementando la MS consumida.